Quien somos

Muy amados todos en el Señor:

San Efrén el sirio, es un padre de la iglesia oriental que canta con una profundidad lírica el misterio de la pasión de Cristo, y la virginidad de su santísima Madre, la Virgen María. En uno de sus sermones (Serm. In Nativitate, 3), canta: “Alabemos al racimo que fue exprimido y con su jugo llenó el cáliz de nuestra salvación”; llama a la Virgen “viña llena de fruto” y construye un diálogo entre la Virgen santísima y los Magos de oriente, en el que María ya se teme que Herodes, el impuro zorro, corte el dulce racimo de su Hijo antes de llegar a la madurez.”

Esta alegoría preciosa es la que quiere reflejar el título de la Hoja Parroquial que hoy queremos presentaros: “El LAGAR de San Martín”. Este pueblo ha estado siempre ligado al trabajo del cuidado de las viñas y de la elaboración de buenos vinos, muy conocidos en tiempos del gran Quevedo, y hasta bien entrado el siglo XIX, fueron los preferidos por los habitantes de la Villa y Corte. Pues bien, en el centro y corazón de san Martín está la iglesia parroquial, donde cada domingo, y cada jornada, la comunidad cristiana de este pueblo se reúne en torno a la Eucaristía, MEMORIAL DE LA PASCUA DEL SEÑOR, y momento en el que ofrecemos al Padre celeste el fruto de la vid que se transforma en la Sangre preciosa del Señor. ¡Este es nuestro Lagar! El lagar de San Martín es la iglesia parroquial, el altar donde Cristo se entrega como Pan de vida y vino generoso, bebida de salvación.

Quiero presentaros esta Hoja Parroquial, que surge desde el corazón de vuestros Pastores: D. Israel, párroco, D. Laureano, vicario parroquial y D. Miguel, diácono, (ahora párroco de Rozas de Puerto Real) con tres objetivos fundamentales:

  • Formación, que podamos crecer en la fe para vigorizar nuestra adhesión al Señor.
  • Información, de todas las actividades e iniciativas que constituyen la vida parroquial.
  • Comunión eclesial con el Arciprestazgo, con la Diócesis y con la Iglesia Universal, cuyo corazón es Roma.

Esperamos que sea ligera, clara y legible. De hecho, es  ésta otra manera de participar en la vida de la Iglesia, concretada en la vida parroquial.

En uno de sus comentarios a la sda. Escritura, dice San Agustín: “El primer racimo de uvas prensado en el lagar es Cristo; al ser exprimido en la pasión manó aquel licor del que se dijo: ¡Cuán excelente es el cáliz embriagante! (Sal 22,5). Diga, pues, su cuerpo contemplando a su Cabeza: apiádate de mi, Señor, porque el hombre me pisoteó. Si todavía no padeces alguna persecución por Cristo, aún no has comenzado a vivir piadosamente en Cristo; al comenzar a vivir piadosamente en Cristo, entraste en el lagar: prepárate para el pisado, no te halles sin jugo, de suerte que la prensa no saque de ti licor alguno” (Enarraciones Ps 55,4, Obras de San Agustín, XX, BAC, Madrid 1965, p. 370)

Entremos a la intimidad con el Señor, y que este órgano de comunicación parroquial nos empuje a crear comunión fraterna y enardezca el corazón para amar más y mejor al Señor, que totalmente nos ha amado.

Con mis mejores deseos para todos, recibid un cordial saludo de vuestro párroco.

ISRAEL GUIJARRO